Pues si. Lo que vivimos ayer fue una historia de aventuras como la que te puede contar tu primito el pequeño. A priori un Inter-Chelsea en la primera jornada de un campeonato, sin nada que jugarse, se plantea como un partido muy recto y defensivo, ¿no? Pues ....
La aventura empieza en el minuto 7, cuando Ibrahimovic aprovecha un balón fuera del área y manda un misil directo a las redes de Cech. El Chelsea se temía lo peor..... pero su reacción no tardo en llegar y Shevchenko, en el minuto 10 y en una escapada desde el centro del campo, aguantando patadas, envía el balón directo a la escuadra de un derechazo potentísimo desde fuera del área.
En la previa se había hablado mucho de este partido, nadie hablaba de fútbol. El máximo dirigente del Chelsea habló de "autobús", los medios habían calificado el partido de alto riesgo, nadie apostaba por el fútbol y ... de repente ... en el minuto 10 el partido iba 1-1 con dos golazos ... ver para creer.
No estaba el partido como para despistarse y fue lo que pasó. En el minuto 24 un fallo en la entrega de la defensa del Inter lo aprovecha Shevchenko para darle un buen pase a Drogba que, con una calidad ciertamente inesperada en él, dribla al defensa y le cruza el balón perfectamente a Toldo. 1-2
Ya en el límite de la primera parte, en un saque de banda en 3/4 del equipo italiano, Makelele (si, señores, ese hombre del que nunca se habla y tanto hace) hace un centro chut al área que Essien, muy rápido, aprovecha para poner el 1-3 en el marcador e irse al vestuario.
Aquí podeis ver un resumen de la primera parte.
La segunda parte en general nos regaló muchas menos cosas. Es normal, el esfuerzo de la primera parte había sido tal que los jugadores necesitaron 15 minutitos de descanso en el que hubo demasiado centrocampismo, balones perdidos y poca atención al juego. También se vió alguna patada por detrás, esto también forma parte del juego.
En el minuto 59, en la única jugada del partido en la que apareció Adriano (creemos que venía directo de los carnavales) se produce un barullo en el área del Chelsea que el brasileño aprovecha para dejar solo a Ibrahimovic (que resolvió como los ángeles) y acercar a los italianos en el marcador con un 2-3.
Zlatan Ibrahimovic era el único que le estaba poniendo ganas en el Inter. Había metido los 2 goles y su equipo se iba a ir a casa con un 0 en el casillero de puntos. En el minuto 80 el sueco envía un zambombazo al larguero en un córner sacado inteligentemente por Figo, la portería pareció moverse.
Y ahora viene cuando tu primito pequeño te cuenta que cuando no quedaba ni un segundo de partido, cuando se habían cumplido de sobra los minutos añadidos por el árbitro y el Chelsea había estado intentando mandar el balón lo más lejos posible de su área, justo en ese momento Figo decide poner otro balón de córner como el del minuto 80 y el delantero sueco del Inter, Ibrahimovic, lo pica con elegancia para poner el 3-3 en el marcador. Tu primito llora según te lo está contando ..... y lo mismo hace el delantero.
Bienvenidos al mayor espectáculo del mundo, señores. ¡Qué viva el FÚTBOL!
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